Hola Emprendedores,

Esta semana, en Emprende al Día os traemos una noticia que habla sobre Spectacles, las gafas de Snapchat que salieron a mercado hace cosa de un año y que resultaron ser uno de los lanzamientos de productos con mayores fracasos jamás visto, una idea de negocio que pretende fomentar la educación tecnológica en los más pequeños, y una herramienta sencilla y eficaz para crear y gestionar una tienda online. Esperamos que encontréis de interés la publicación y nos encantaría saber vuestra opinión al respecto. Vamos con ello...

NOTICIA

El fracaso de Spectacles, las gafas de Snapchat

¿Cómo puede ser que tan solo el 0,08% de los usuarios de Snapchat hayan comprado sus esperadas gafas con cámara incorporada, Spectacles? Cientos de miles de pares están a día de hoy acumulando polvo en sus almacenes por culpa de un lanzamiento chapucero, que a pesar de crear un enorme de hype hacia el producto anunciando unidades limitadas vendidas a través de Snapbots, ha sobrestimado enormemente la demanda sin después cumplir con sus promesas de calidad y contenido.

Estas enormes pilas de producto terminado y semiterminado que se apiñan en los almacenes de Snapchat contribuyen a sus enormes costes y pérdidas. Datos internos de la compañía indican que poco menos del 50% de los compradores de sus gafas las continúan usando un mes después de comprarlas, y de este porcentaje, una gran parte dejó de utilizar las Spectacles al cabo de una semana. Estos datos revelan un ratio de retención increíblemente bajo.

Pero ¿Cuál ha sido el problema? Snapchat creó un hype bestial para sus Spectacles, pero después esperó 5 meses para comenzar a venderlas. Una vez sus clientes las probaron, dejaron de usarlas al poco tiempo, y el boca a oreja del desuso de tan esperado producto se extendió como la pólvora. Para acabar de rematar, el hecho de que las gafas solo interactuasen con la app de Spanchat, en lugar de cualquier app que hiciese uso de la cámara acabó de sellar su fracaso.

A pesar de todo esto, hubo algunas cosas que Snapchat hizo bien para este lanzamiento. Entre ellas, la foto promocional del CEO de la compañía, Evan Spiegel, que resultó tener bastante clase. Además, el lanzamiento inicial fue toda una revolución, con horas de cola de espera en Venice Beach para comprarlas. El hecho de que los Snapbots que las vendían fuesen colocados de manera aleatoria por toda la ciudad encima contribuía a la sensación de sentirse afortunado si uno tenía la oportunidad de hacerse con una de ellas, pero una vez se las probaban, esa sensación de excitación desaparecía a las pocas horas.

A continuación, listamos los principales fallos que han ido apareciendo desde el lanzamiento hace ya un año de las Spectacles.

Lanzamiento descoordinado: Snapchat anunció el lanzamiento de Spectacles el 24 de septiembre de 2016. Hasta el 10 de noviembre, las primeras máquinas Snapbot no comenzaron a vender las primeras unidades. Para entonces, a pesar de que el hype ya se había reducido bastante, aún quedaba un gran número de personas que querían ser los primeros del barrio en tenerlas. Pero, Snapchat no acaba de decidirse si quería que sus gafas fuesen exclusivas o de fácilmente accesibles, por lo que hasta el 20 de febrero del año siguiente no comenzaron a venderse online.

En el mundo en el que vivimos actualmente en que las tendencias van y vienen rápidamente. Esperar 5 meses desde el anuncio del producto hasta su actual lanzamiento es una eternidad, y, en el caso de Snapchat, para cuando por fin decidieron ponerlas a la venta en internet, la genta ya no las quería. Para ese momento, todos habían visto u oído hablar de ellas, y se sabía que los que las habían comprado habían dejado de utilizarlas al poco tiempo. Encima, ya habían pasado las fechas navideñas, por lo que habían perdido la oportunidad de compra para regalo. En general, un desastre por culpa de una mala planificación, que hizo que el producto no llegara a Europa hasta junio, 8 meses después de su debut, momento para el cual la gente ya no quería ni oír hablar de ellas.

Si en lugar de todo esto, Snapchat hubiese anunciado su producto, le hubiese dado unas cuantas a usuarios aleatorios y celebrities, y hubiese lanzado una fuerte campaña durante el Black Friday, cuando el hype estaba en su máximo, el resultado habría sido muy distinto, ya que todos los interesados las habrían comprado antes de enterarse de que este tipo de gafas con cámara no se iban a utilizar tanto como pensaban.

Otra estrategia habría sido la de jugar la carta de la exclusividad, impulsada por su debut centrado en la moda. En lugar de vender las gafas masivamente, podrían haber utilizado a las revistas y las pasarelas de moda para crear expectación sobre su producto, y mantenerse fieles a su estrategia de venderlas a través de Snapbots en unidades limitadas. Unos meses más tarde, cortar todas las ventas y convertir a estas primeras unidades en objetos de coleccionista, guardándose el lanzamiento de una posible segunda versión más mainstream para más adelante. Desafortunadamente, parece que Snapchat no consiguió decidirse entre las dos estrategias y acabó en un punto medio que no acabó de convencer a su público.

Uso nulo de influencers: Para generar demanda de su producto, Snapchat debía demostrar todas las cosas creativas que se podrían hacer con sus gafas y lo molona que era la gente que las llevaba. Para ello, debía hacer una prioridad el enseñar a estas celebrities e influencers a utilizarlas correctamente y a sacarles el máximo partido. Sin embrago, no le dieron ninguna importancia a esto, y dejaron que compradores aleatorios del producto, casi siempre amateurs sobre entusiasmados de las redes sociales, definieran la imagen del producto. Muy similar al error que cometió Google al dejar que desarrolladores freaks fueran la imagen de Glass.

Pocos ejemplos de gran contenido: Snapchat no hizo ningún esfuerzo en enseñar el potencial de su producto aparte de su anuncio inicial. No se molestó en crear contenido en casa o a través de influencers independientes. Dejó que cada uno utilizase el producto como le diese la gana si dar una guías de lo que se podía llegar a hacer, en lugar de inundar Youtube con videos probando que lo que haces con Spectacles no puede hacer con una cámara normal.

Pánico escénico: Este problema ya comenzó desde que Google lanzó Glass. Cuando la gente te ve llevando unas gafas con cámara, la primera pregunta que les viene a la cabeza es ¿me estará grabando? Esto hace no solo que la gente que está a tu alrededor esté incomoda, sino que también te hace un poco de pinta de pervertido.

Limitaciones de portabilidad: Cuando lanzaron Spectacles, su clon, Instagram Stories, acababa de debutar también, y esta sobrepasó en poco tiempo la popularidad de la app original. Con esta nueva tendencia, la gente comenzó a postear en ambas apps, pero Spectacles no facilitaba esta gestión. Estas gafas graban en un formato circular propio, que en Snapchat se mantiene en modo pantalla completa sea cual sea la orientación de tu teléfono. Sin embargo, al exportar los vídeos, este círculo se circunscribe dentro de un cuadrado blanco con orientación fija, muy poco elegante para el formato cuadrado de Instagram stories. Encima, Spectacles no se conectan con el álbum de fotos del teléfono, con lo que exportar los videos se convierte en una labor ardua. Por último, tampoco toma fotos, solo videos.

Solo para exteriores: Otro gran fallo con el que no contó Snapchat. No creó su producto con lentes intercambiables, lo cual limitó aún más el número de sitios en los que se pueden utilizar. Con las lentes oscuras, quedan descartadas para ser utilizadas en fiestas, conciertos, comidas y reuniones.

Problemas de conectividad: Por último, pero no por eso menos importante, Snapchat programó sus gafas para que se conecten a su aplicación, en lugar del bluetooth del teléfono. Esta conexión no solo no era sencilla, sino que encima era lenta y se interrumpía continuamente.

En concusión, una mar de fallos y problemas que reflejan una mala planificación del producto y un exceso de confianza en la fuerza de su marca. Solo queda aprender de los errores para no repetirlos. Y vosotros, ¿sabéis de alguien que tenga unas y las utilice?

https://techcrunch.com/2017/10/28/why-snapchat-spectacles-failed/
https://techcrunch.com/2017/02/20/buy-spectacles-online/

IDEA

Wonder Workshop levanta $41 millones de financiación para sus robots didácticos

Esta start-up de San Francisco anunció ayer esta nueva ronda de financiación que les permitirá seguir construyendo pequeños robots parlantes que lo niños pueden programar a través de un teléfono móvil y que les ayuda a iniciarse en el mundo de la tecnología.

Tencent Holdings, SoftBank Korea, TAL Education Group, MindWorks Ventures, Madrona Venture Group y VTRON Group han participado en esta ronda, junto con algunos de los inversores de rondas anteriores. Anteriormente habían levantado $20 millones en julio de 2016, y a día de hoy llevan ya $78 millones.

Han habido varias empresas que han intentado utilizar hardware similar para enseñar a niños a programar desde pequeños, llevando los conceptos básicos a un terreno más tangible. Sin embargo, Wonder Worshop es única en su forma de ver la robótica, ya que su estrategia es especialmente efectiva a la hora de asegurar que los niños no se aprenden solos, sino que invitan a otros a unirse a la experiencia.

Según Vokas Gupta, CEO de la compañía, los robots son la forma natural de colaboración entre múltiples personas.

Sus robots ya se usan en 12.000 escuelas en EEUU y tienen en marcha una competición para enseñar a los niños conceptos básicos de STEM (science, technology, engineering and mathematics).

Con algunos de sus nuevos productos, Wonder Workshop pretende expandirse por encima de la instrucción, desde niños de 8 a 10 años, a habilidades que representen un mayor reto para adolescentes.

Su último modelo lanzado en octubre de este mismo año, Cue, está pensado para niños de 11 años o mayores. Cuesta unos $200 e integra múltiples sensores que los usuarios pueden utilizar para recolectar datos y controlar las respuestas a estos estímulos. También pueden ser personalizados con diferentes avatares que dan al robot distintas personalidades.

Está claro que trata de un gran proyecto, con mucho futuro y que esperamos poder ver pronto por todo el mundo. ¿os habría gustado tener un juguete similar cuando erais pequeños?

https://techcrunch.com/2017/10/30/wonder-workshop-raises-41m-for-its-chatty-robots-that-help-kids-learn-to-code/

HERRAMIENTA

Shopify, simplificando el ecommerce

Shopify es una plataforma canadiense que te permite crear y gestionar tu tienda online de la manera más sencilla y cómoda posible. Está pensada para que cualquier usuario, tenga o no conocimientos informáticos avanzados o habilidades de diseño, pueda hacer un ecommerce desde cero, en unas pocas horas, y que el resultado sea siempre sobresaliente.

La plataforma pone a disposición del usuario una gran variedad de plantillas que facilitan enormemente la labor de construir tu tienda online. Estás plantillas están inspiradas en un amplio espectro de tiendas online, por lo que casi siempre podemos seleccionar alguna que represente la idea que teníamos en mente para nuestra página web.

Una vez seleccionada, el trabajo de personalización es muy sencillo ya que únicamente hemos de ir cambiando el contenido de la plantilla por le nuestro propio, subir nuestros productos, y comenzar a vender.

Además, Shopify te permite añadir a tu tienda aplicaciones de terceros, que pueden ir desde pasarelas de pago como PayPal o Stripe, a aplicativos de personalización de productos, herramientas de marketing, ventas, redes sociales, etc. Todas ellas pensadas para simplificarte tu trabajo a la hora de construir y gestionar tu tienda online y que tú puedas dedicarte a hacer crecer tu negocio.

Shopify permite que pruebes su plataforma de manera totalmente gratuita durante dos semanas, partir de las cuales establecen un sistema de precios escalado que va desde $29/mes hasta $299/mes.

La compañía fue fundada en 2004 por Tobias Lütke, Daniel Weinand, y Scott Lake, que inicialmente la crearon para procesar pagos para su portal de venta de tablas de Snowboarding. Actualmente, la compañía reporta tener más de 500.000 tiendas usando su plataforma y un total de ventas que supera los $40.000 millones.

¿Habéis utilizado alguna vez Shopify u otra plataforma de ecommerce similar?

www.shopify.com