Como en los equipos de fútbol las empresas tienen a un capitán, un líder que toma decisiones y guía a la compañía al éxito o al desastre.

HP ha sido una compañía llena de CEOs, personas que pudieron impedir la misma creación de Apple y que han decidido ahora que la compañía se divida.

¿Cuál ha sido la historia de HP y cómo han influido en ella líderes?

Los inicios de HP

HP ha sido una compañía llena de CEOs, personas que pudieron impedir la misma creación de Apple y que han decidido ahora que la compañía se divida. ¿Cuál ha sido la historia de HP y cómo han influido en ella sus líderes?

Durante la década de los 30 Silicon Valley no existía, y el lugar que hoy conocemos como la cuna del emprendimiento no era más que un descampado. Esto era algo que las élites de la Universidad de Stanford querían cambiar, así que decidieron que era hora de ayudar a su talento a montar empresas de éxito.

Es así como en 1935 Bill Hewlett y David Packard se gradúan de Stanford, empezando su compañía, como no podía ser, en un garaje. Y con nada más que sus conocimientos de ingeniería eléctrica y la ayuda de uno de sus profesores, Hewlett y Packard dieron comienzo a HP.

A pesar de ser una compañía nueva, HP empezó fuerte con sus inventos. Uno de sus primeros éxitos fueron unas máquinas de audio que llegaron a vender al propio Walt Disney, además de otros aparatos eléctricos muy útiles para el gobierno estadounidense durante la II Guerra Mundial.

HP poco a poco iría ganando más y más reconocimiento tanto en su sector como por todo el país, y para 1960 ya fue reconocido como el fundador simbólico de Silicon Valley. Sin embargo, la compañía estaba a punto de enfrentarse a un nuevo reto con la llegada de los ordenadores, y tomar una decisión que la marcaría para siempre.

El mayor error de marketing de la historia

Verás, en la década de los 60 el concepto de ordenador era muy diferente al que conocemos hoy día. Hasta ese momento, la mayoría de ordenadores eran servidores grandes y pesados, que solo las organizaciones más punteras podían permitirse.

HP había conseguido crear unos servidores más pequeños llamados “mini-ordenadores”, máquinas con una potencia similar a los servidores tradicionales cuya idea había imitado de su competencia. Sin embargo, HP no se contentaba solo con servidores más pequeños, sino que pretendía inventar algo completamente diferente.

Fue así como en 1968 HP creó el Hewlett-Packard 9100A, el que es reconocido por muchos el primer ordenador personal de la historia. Sin embargo, HP creía que si llamada “ordenador” a su nuevo invento muchos de sus clientes gurús de la tecnología no se lo comprarían, ya que era algo que no se parecía en nada a los ordenadores tradicionales.

En su lugar, HP decidió llamarlo “calculadora de escritorio”, lo cual fue uno de los mayores errores de marketing de la historia, y permitiría que 8 años después el Apple I supusiera un concepto tan revolucionario.

Oportunidad perdida

Pero eso no es todo. El propio Stephen Wozniak diseñó originalmente el Apple I mientras estaba trabajando con HP, e incluso les ofreció venderles su creación. Irónicamente, HP quería mantenerse en los sectores industriales y científicos con sus productos, y rechazaron la idea de Wozniak hasta 5 veces antes de que se fuera a fundar Apple con Steve Jobs.

A pesar de perder esta oportunidad, HP siguió teniendo éxito con las organizaciones y centros de investigación que tenía como clientes, y acabó convirtiéndose en una marca bastante reconocida entre ellos.

HP continuó expandiéndose con sus impresoras y escáneres, comprando otras empresas, y hasta empezando al fin en la década de los 90 su propia línea de ordenadores personales. Sin embargo, justo al acabar el milenio HP cambiaría de líder, tomando una decisión incluso peor que lo que ocurrió con Apple.

Más malas decisiones...

Justo al acabar el milenio HP cambiaría de líder, tomando una decisión incluso peor que lo que ocurrió con Apple.

En 1999 Carly Fionna entra como nueva CEO de HP con un objetivo claro; convertir a HP en el mayor vendedor de ordenadores y portátiles, costara lo que costase. Para ello Fionna estaba planeando una gran fusión con otra empresa en el sector de ordenadores, que acabaría resultando en un desastre.

Resulta que Compaq era una empresa similar a HP que llevaba un tiempo con problemas y perdiendo dinero. Compaq y Dell se había engarzado en una guerra de precios que llevaba ya varios años durando, y como te imaginarás Dell la estaba machacando.

Fionna vio una oportunidad de lograr su objetivo fusionando a HP con Compaq, comprando a esta última en 2002 por 25 mil millones de $. Sin embargo, la fusión de estos dos gigantes trajo muchos problemas a HP por dos motivos.

El primero de ellos es que Compaq había adquirido un par de compañías en el pasado que habían tenido conflictos con HP. Una de ellas había sido Tandem Computers que fue fundada por ex-empleados de HP, y la otra Digital Equipment Corporation, la misma a la que HP había copiado su idea de “mini-ordenadores” unas décadas antes.

El personal de ambas compañías entró a HP con la compra de Compaq, y como te imaginarás esto creó muchas tensiones en la empresa.

Y el segundo, es que Fionna no había escuchado a las advertencias que tanto la junta directiva como sus propios clientes le habían hecho de esta compra. Lejos de hacer crecer a HP, la compra de Compaq supuso un gran aumento de los gastos de la compañía, además de hacerla más lenta en todas sus áreas de negocio.

Muchos de los clientes que habían estado en contra de la fusión ya no confiaban en HP, y prefirieron pasarse a comprar ordenadores de gama baja de competidores como Dell.

Al mismo tiempo, HP se veía incapaz de competir en el mercado de ordenadores de gama alta con IBM por el lastre que suponía Compaq. Y por si fuera poco, la adquisición también había estancado los beneficios de su división de impresoras.

Nuevos CEO´s en la empresa

HP no conseguía arreglar el destrozo que la fusión con Compaq había supuesto, así que en 2005 la junta directiva despidió a Carly Fionna y la sustituyó por Mark Hurd.

A diferencia de Fionna, Hurd tenía ideas muy diferentes a la hora de llevar HP. Lo primero que el nuevo CEO hizo fue recortar al máximo los costes innecesarios de la empresa y despedir a las personas que no generaban resultados. Muchos vieron como controvertidas a estas decisiones, pero después de unos meses HP por fin volvía a funcionar.

Bajo el mandato de Hurd HP siguió creciendo, llegando en 2007 a sobrepasar a IBM en ingresos y a convertirse en el mayor fabricante de ordenadores del mundo. HP parecía que había renacido, lanzando nuevos productos que no paraban de tener éxito y comprando buenas empresas. Pero el liderazgo de este CEO no iba a durar mucho.

Resulta que en 2010 Hurd fue acusado de abuso sexual y se vio obligado a salir de la empresa. En su lugar lo sustituyó como CEO Léo Apotheker, quien como ya supondrás tenía una visión diferente sobre el futuro de la empresa.

Verás, Léo creía que los mercados de las tablets y smartphones ya estaban empezando a saturarse, y que lo inteligente sería moverse el sector del software y los servicios en la nube.

Además, Léo estaba considerando vender también su división de ordenadores personales como hizo IBM en 2005 con Lenovo, y así centrarse en sectores más rentables como los gobiernos y las organizaciones.

Sin embargo, las ideas del nuevo CEO no gustaron a nadie. En ese momento HP era el mayor fabricante de ordenadores del mundo, y desprenderse de una división tan central a la compañía causaba mucho temor entre los accionistas. Además, el mercado de las tablets y smartphones apenas acababa de empezar, ¿cómo iban a abandonarlo?

La nueva estrategia

A pesar de los desacuerdos en la empresa Léo siguió con su plan. Para reposicionar rápidamente a HP el nuevo CEO decidió comprar a la empresa de software “Autonomy”, sin importarle que el precio de esta estuviera inflado.

Tras la compra de Autonomy las acciones de HP cayeron en picado, y un mes después Léo fue despedido. En apenas un año de mandato HP había perdido más de 30 mil millones de $ en acciones, y la junta decidió poner a Meg Whitman como nueva CEO de la empresa.

Unas semanas después HP anunciaría que su división de ordenadores era demasiado importante para la empresa, y que habían decidido mantenerla. Además, en 2012 fusionarían sus divisiones de impresoras y PCs para convertirlas en una sola, intentando dar aún más fuerza a sus productos de hardware.

Sin embargo, a mitad de ese mismo año HP vio un descenso de más del 30% en los ingresos de sus ordenadores personales. Esto se debía a que los smartphones y las tablets habían empezado a superar en popularidad a los ordenadores, y HP ya había perdido la oportunidad de subirse a ese tren.

Tras este fuerte descenso en su principal división, HP se vio obligado a despedir a más de 29 000 trabajadores de su plantilla. Durante los siguientes años la empresa probó diferentes estrategias que no daban resultados, y HP tuvo que seguir despidiendo a más y más empleados.

Decisión Final : Una separación

Fue entonces cuando la empresa se dio cuenta de que había hecho demasiadas adquisiciones, y que había crecido tanto que no podía centrarse en todas sus áreas de negocio. HP se había convertido en un gigante lento, con mucha burocracia y cuyas decisiones tardaban demasiado en tomarse.

Es por ello que en 2015 HP decide separarse en dos empresas más pequeñas, capaces de seguir diferentes estrategias según sus productos y las personas a las que se dirigieran. HP iba a partirse en dos, pero iba a ganar más velocidad.

La primera de estas empresas pasaría a llamarse “HP Inc.”, quien mantendría el negocio principal de ordenadores e impresoras de la compañía. Su foco iba a estar en los gamers que frecuentemente gastaban más dinero para mejorar sus ordenadores, y en 2017 conseguiría recuperar su puesto como mayor fabricante de ordenadores después de que Lenovo se lo quitara.

Y la segunda compañía que saldría sería “Hewlett Packard Enterprise”, cuyo foco iba a estar en las empresas. HPE iba a centrarse en productos de más potencia como servidores o servicios en la nube, e iba a seguir un camino diferente al de su compañero.

Curiosamente, HPE decidiría en 2017 separarse aún más, sacando a sus divisiones de software y servicios cada una por su lado, y fusionándolas con otras empresas del sector. En apenas unos años HP se había dividido en 4 compañías distintas, pero al parecer esta nueva estrategia ha estado dando buenos resultados.

A día de hoy HP Inc. y las demás empresas siguen centradas en sus áreas de negocio, tratando de liderar cada una sus propios sectores. Quién sabe si la decisión de su última CEO seguirá dando resultados dentro de un tiempo, pero lo que está claro es que HP sigue viva, y continuará dando guerra con sus diferentes empresas.

Lecciones principales:

1. La importancia del marketing

2. Saber ver las tendencias a largo plazo

3. Enfócate en un producto


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