¿Te has preguntado qué hace especial a una desarrolladora de videojuegos? Desde luego los títulos que lanza son importantes, pero estas no dejan de ser empresas con personas y problemas detrás.

Capcom ha sido una desarrolladora que ha marcado la industria de los videojuegos con títulos tan famosos como Monster Hunter o Resident Evil, ¿pero cuál ha sido su historia y cómo ha superado los retos que ha tenido?

El inicio de Capcom

Hacia finales de los años 60, Kenzo Tsujimoto abrió una tienda en Osaka para vender máquinas de algodón de azúcar a otros negocios. El joven acababa de terminar sus estudios, y veía una oportunidad de negocio con estas máquinas.

Por desgracia para Kenzo, su tienda no iría tan bien como pensaba, y acabó por tener una deuda que le hizo replantearse su emprendimiento.

Es en estos momentos cuando Kenzo empezó a interesarse por las máquinas arcade que estaban surgiendo alrededor de todo Japón. El emprendedor se dio cuenta de que la gente de los locales a los que quería vender las máquinas de algodón de azúcar estaban dejando atrás las mesas de pinball, y cada vez más jugaban a PacMan y a Space Invaders.

Kenzo vio una oportunidad pivotando a este creciente negocio, dejando atrás las máquinas de algodón de azúcar por las lucrativas máquinas de juegos arcade.

Es así como Kenzo fundó dos empresas dedicadas a vender este tipo aparatos por todo Japón. La segunda de ellas, I.R.M., pronto empezó a crecer a un ritmo muy rápido, y el emprendedor parecía haber dado en el clavo con este nuevo negocio. Sin embargo, pocos años después, una preocupación empezó a instalarse en la mente de Kenzo.

Resulta que a principios de los años 80, dos movimientos en el mundo de los videojuegos estaban luchando por vencer al otro.

Por un lado se encontraban las máquinas recreativas y los videojuegos arcade, que era el sector que estaba dominando la industria. Por el otro lado se encontraban los videojuegos de cartucho y las consolas domésticas, las cuales aún poca gente tenía pero prometían mucho en el futuro.

A Kenzo le preocupaba quedarse anclado a las máquinas arcade y perder la oportunidad de los videojuegos domésticos, pero tampoco quería lanzarse a un nuevo sector y arriesgarse a perder todo lo que había logrado. Y entonces, se dio cuenta de que no tenía que elegir, y que podía invertir en ambos mundos.

I.R.M. podía seguir vendiendo máquinas arcade y aprovechando la moda recreativa todo el tiempo que durase, y mientras Kenzo prepararía una empresa de software centrada en los videojuegos del futuro. Esta nueva empresa pasaría a llamarse Capsule Computers, y más tarde se abreviaría simplemente como Capcom.

La nueva empresa que Kenzo acababa de fundar prometía mucho, pero aún tenía que probar lo que era capaz. Capcom empezó desarrollando algunos videojuegos arcade, como fue el caso del shooter Vulgus o de 1942.

Este último juego estaba ambientado en la II Guerra Mundial, y consistía en disparar a enemigos con una avioneta. Curiosamente, a pesar de haberse desarrollado en Japón, el jugador controlaba una avioneta estadounidense que luchaba contra las tropas japonesas. Capcom ya sabía que su tierra natal era solo un mercado, y su objetivo iba a ser expandir sus videojuegos por todo el mundo.

Para lograr esto, su fundador sabía que la cultura que instalara en la empresa iba a ser fundamental. Capcom necesitaba gente creativa, que tuviera libertad para experimentar y supiera que tenía una red de seguridad donde caer si fracasaba.

Pero al mismo tiempo, Capcom no dejaba de ser una empresa, y tenía que adaptarse a las demandas del público mientras controlaba sus gastos para ser rentable. Mantener este punto de equilibrio era el mayor reto de la compañía, y en gran parte explicaría su éxito en el futuro.

Una vez demostró que era capaz de desarrollar buenos juegos en arcade era el momento de dar el salto a las videoconsolas, y para ello Capcom iba a necesitar aliados.

Es así como en 1985 la desarrolladora se asocia con Nintendo, utilizando la NES para adentrarse en el sector. Después de todo, Capcom necesitaba dispositivos extendidos como los de Nintendo para que sus videojuegos llegaran a mucha gente, y haber creado sus propias consolas hubiera frenado su avance.

Por su lado, Nintendo necesitaba más videojuegos en sus consolas para ofrecer más incentivos a la gente para que las comprara. De esta forma, el gigante tendría barreras de entrada contra otros fabricantes de consolas sin acceso a esos videojuegos.

La alianza con Nintendo parecía perfecta para ambos, pero acabaría trayendo problemas para Capcom

Resulta que Capcom estaba tan centrado en Nintendo y sus plataformas que se vio arrastrado por las decisiones del gigante. Nintendo estaba librando una lucha contra Sony por mantener los videojuegos de cartucho, mientras que Sony hacía lo propio con los CD´s, mucho más potentes y que permitían gráficos mejorados en 3 dimensiones.

Capcom empezó a verse limitado en la complejidad de los videojuegos que podía lanzar, ya que su dependencia de Nintendo le obligaba a ajustarse a la potencia de los cartuchos. Por suerte para Capcom, hubo gente nostálgica de los videojuegos en 2 dimensiones que siguieron prefiriendo sus títulos, pero había aprendido que no podía depender de un solo aliado o su negocio peligraba con sus decisiones.

Es así como Capcom empezó a buscar a otros aliados para poder lanzar sus videojuegos. Es en esta época donde la desarrolladora lanza títulos tan famosos como Street Fighter o Mega Man, y más tarde a mediados de los 90 sorprendería con Resident Evil en la Play Station de Sony.

Capcom también comenzó a crear videojuegos de franquicias famosas de Disney, como lo fueron La Sirenita o Aladin. Y es entonces cuando la desarrolladora se dio cuenta de que igual que podía crear videojuegos a partir de películas exitosas, también podía crear películas a partir de los videojuegos.

Después de todo, Capcom era dueño de las marcas de los títulos y los personajes que aparecían en ellos, y había un negocio muy rentable que explotar allí.

La compañía empezó a diversificar las fuentes de ingresos que tenía, y no basarse únicamente en la venta de videojuegos. Capcom ganaba dinero con los derechos de sus marcas para películas, series de televisión, merchandising o incluso eventos temáticos, y empezó a vender también guías estratégicas que ayudaban a completar sus juegos.

La empresa tenía cada vez un incentivo más grande para sacar videojuegos de forma continua, esperando a que alguno se convirtiera en un éxito y pudiera explotar sus derechos. Y sumado a que cada vez los videojuegos requerían más tiempo por su complejidad, Capcom vio muy interesante externalizar la creación de varios títulos a otras desarrolladoras, y así le ayudaran a ahorrar tiempo y dinero.

Sin embargo, el resultado de esta delegación no fue el esperado para Capcom. Los títulos que otras desarrolladoras independientes hacían para la empresa no solían contar con la misma calidad de sus videojuegos, y esto estaba empezando a afectar tanto a las ventas como la reputación de Capcom.

El trato favorecía a las desarrolladoras pequeñas por la exposición que recibían a través de Capcom, pero para este estaba suponiendo un problema.

Es así como la empresa decidió dejar de delegar la creación de títulos, y centrar su desarrollo en el equipo interno. Además, Capcom se focalizaría en las franquicias que más éxito habían demostrado tener, llegando al punto en el que se encuentra ahora.

En la actualidad, Capcom está lanzando secuelas de sus títulos más conocidos como Devil May Cry, Resident Evil o Ace Attorney, sabiendo que es una fórmula que funcionará. Muchos de sus fans dudan sobre su futuro creyendo que teme experimentar con cosas nuevas, mientras que otros están encantados de tener continuaciones de sus videojuegos favoritos.

Capcom también ha estado experimentando con juegos en plataformas móviles y sigue invirtiendo en los videojuegos de consola. La empresa llegó a incluso continuar la construcción de máquinas y centros de arcade que su predecesor había empezado, aprovechando la industria hasta que empezó a decaer.

Desde luego, Capcom ha sido una empresa que no ha parado de aprender de sus errores, buscando siempre formas de hacerse más fuerte. Quién sabe lo que le deparará el futuro, pero si de algo puede estar orgulloso es de que sus videojuegos hayan llegado a todos los rincones del planeta.

Lecciones principales:

1. No te enamores de tu idea: cuando Kenzo empezó a emprender lo hizo con un negocio de máquinas de algodón de azúcar, que más tarde pivotó a las de arcade. En nuestros negocios hemos de tener la capacidad de escuchar y adaptarnos, y no cegarnos en una idea inicial que quizás no sea la adecuada.

2. Elige bien a tus aliados clave: la alianza que Capcom hizo con Nintendo fue beneficiosa para ambos al inicio, pero la desarrolladora acabó dependiendo demasiado de las decisiones del gigante y limitando su crecimiento. Cuando escojamos aliados es importante que tengan nuestros mismos objetivos y visión de futuro.

3. Delegación inteligente: cuando Capcom quiso delegar la creación de sus títulos vio que el resultado no era el esperado y estaba afectando a su reputación, así que decidió dejar de hacerlo. Cuando deleguemos tareas es importante que lo hagamos en gente capacitada y en la que confiemos, y que además podamos medir lo bien o mal que lo hacen.



CLASE GRATIS: Empezar a Emprender AQUÍ

Sigue a EmprendeAprendiendo en su Instagram de @emprendeaprendiendo

Datos curiosos sobre empresas y emprendedores en nuestro instagram de @emprendeaprendiendo

Más blogs AQUÍ