Piensa en algún MMO, ¿cuál es el primero que te viene a la cabeza? Para muchos, World of Warcraft es el videojuego que más ha marcado sus vidas, y sus creadores pueden estar orgullosos de ello.

Blizzard ha sido una empresa con muchos altibajos en su camino, y ha logrado crear juegos memorables que le han llevado hasta Activision. ¿Cuál ha sido su historia, y cómo ha logrado tanto éxito?

¿Cómo empezó Blizzard?

Blizzard fue fundada en 1991 bajo el nombre de Silicon & Synapse, por tres recién graduados de la Universidad de California. Los emprendedores pidieron prestados10 000$ cada uno a sus amigos y familiares, y poco después la empresa ya estaba en marcha.

Los tres amigos ya sabían que querían dedicarse al mundo de los videojuegos, pero esta era una industria que aún no conocían bien. En vez de crear títulos que no sabían si iban a funcionar, Silicon & Synapse empezó adaptando videojuegos de otros estudios a otras plataformas, estudiando cuáles eran los que mejor funcionaban.

Tras dos años ayudando a otras empresas a distribuir sus juegos fue el momento de crear los suyos propios. La compañía acabaría cambiando al nombre de “Blizzard Entertainment”, y terminaría por ser adquirida por varias empresas hasta llegar a las manos de Vivendi Games.

Pero una empresa no compra a otra por ningún motivo, sino que suelen haber razones detrás.

¿Qué es lo que vieron estas empresas en Blizzard?

Resulta que durante sus primeros años, Blizzard se había dado cuenta de algo que muchas desarrolladoras hacían. Las compañías solían delegar la creación de nuevos videojuegos a otras empresas para así ahorrar costes, y tener mucha más agilidad para experimentar.

Luego, si las primeras versiones de esos videojuegos funcionaban, la compañía compraba esas pequeñas desarrolladoras, y adquiría al equipo que había hecho el juego. De esta forma podía comprobar rápidamente qué videojuegos iban a tener éxito, y liderar futuras actualizaciones de los mismos.

Blizzard utilizó esta estrategia precisamente para el videojuego Diablo, cuya primera desarrolladora había sido Condor Games. Blizzard adquirió a Condor en 1996, y siguió haciendo crecer a Diablo con la seguridad de que gustaba a la gente.

La empresa lanzaría otras franquicias exitosas que pronto empezaron a traer fama a Blizzard en el mundo gaming. La desarrolladora no dejaba de experimentar, pero también era consciente de la importancia de enfocarse en lo que funcionaba.

Resulta que Pax Imperia II era un título con el que Blizzard llevaba un tiempo trabajando, colaborando con otra desarrolladora con las que las cosas iban bien. Sin embargo, Blizzard acabó dejando el proyecto, ya que podía entrar en conflicto con otro videojuego estratégico que se conoció más tarde como Starcraft.

Blizzard era consciente de que el tiempo y la atención de los jugadores era limitado, y no tenía sentido crear juegos similares dentro de su empresa que compitieran por las mismas personas.

Además, hacer esto también hubiera tenido un impacto en los recursos destinados a ambos juegos y a la rentabilidad de los mismos, por no hablar de las tensiones que los empleados de la empresa encargados de cada juego tendrían entre sí.

Blizzard además tiene un historial de no anunciar las fechas de salida de sus videojuegos, eligiendo en su lugar tomar todo el tiempo que fuera necesario para acabarlos. La empresa sabía que no debía hacer versiones perfectas ya que su comunidad le ayudaría a mejorarlos, pero también quería sacar la mejor versión del juego que pudieran llegar a crear.

¿Por qué tuvo tanto éxito el WoW?

Es así como en 2004, Blizzard lanzó uno de los títulos que marcó la historia de los videojuegos. World of Warcraft iba a ser un videojuego de rol multijugador que iba a continuar la saga Warcraft, pero el éxito que llegó a tener sorprendió a sus mismos creadores.

En apenas unos años, el WoW ya estaba en boca de todos. Para 2008 este título tenía más del 62% de todos los suscriptores del mundo en el sector de videojuegos MMORPG, y en 2010 ya había llegado a los 12 millones de suscriptores.

El WoW era un juego tan adictivo que los propios desarrolladores de Blizzard pasaban horas jugando a él. Habían creado un juego que era muy accesible para principiantes que nunca hubieran jugado un MMO, pero al mismo tiempo tenía una gran profundidad para jugadores más experimentados. Cada uno decidía la involucración que quería tener en el juego, y esto acabó enamorando a sus seguidores.

Poco a poco Blizzard se iba dando cuenta de la enorme cantidad de personas que seguía sus juegos. Llegó un punto en el que la empresa decidió actualizar su plataforma Battle.net y permitir descargar versiones digitales de sus videojuegos, teniéndolos todos disponibles en el mismo lugar.

Además, permitiría que los jugadores se comunicaran entre sí bajo un único perfil en la plataforma, sin necesidad de crear varios perfiles por cada juego. Blizzard sabía lo que a la gente le gustaba sus juegos, y quería que sus seguidores estuvieran en todos ellos.

Sin embargo, algunos de estos cambios no llegaron a gustar demasiado a su comunidad, y a punto estuvieron por acabar con la reputación de Blizzard.

Resulta que poco después de actualizar Battle.net, la empresa hizo un cambio en el funcionamiento de sus foros. La idea de Blizzard era lograr que los amigos en la vida real se encontraran más fácilmente dentro de la plataforma, con lo que empezó a requerir el nombre real de las personas para registrarse.

Como te imaginarás, la reacción de la comunidad fue muy negativa, estallando una preocupación por la privacidad de sus datos. Blizzard empezó a ser criticada en revistas gaming y en las redes sociales, acusándole de que no protegía a sus usuarios.

Curiosamente, uno de los empleados de Blizzard dio su nombre real en el foro para mostrar a la comunidad que no pasaba nada… Y a los pocos días, los usuarios respondieron publicando su información personal como su teléfono, una foto de su cara y la dirección donde vivía.

Finalmente, Blizzard acabó por ceder a la presión de sus usuarios dejando de lado la iniciativa. Aun así, el resto de cambios con la implementación de Battle.net fueron bien acogidos.

Otra controversia que la empresa tuvo un poco después fue con Valve, ya que este había registrado el nombre de la marca “Dota” para asegurar sus derechos del videojuego Dota2.

El problema venía porque este videojuego partía de un mod de Warcraft 3 llamado “Dota”, videojuego que era obviamente propiedad de Blizzard. Este mapa personalizado había sido vendido a Blizzard en 2011, y ese mismo año demandó a Valve alegando que se estaba aprovechando de su marca.

Finalmente, Blizzard acabaría cediendo tras varios meses de disputas, renombrando el mod como “Blizzard All-Stars”. En el futuro, este acabaría convirtiéndose en el precursor del videojuego “Heroes of the Storm”.

Pero durante estos problemas Blizzard no había estado sola. En realidad, la desarrolladora llevaba ya años bajo una nueva empresa que la estaban llevando a otro nivel.

Resulta que en 2006, la compañía a la que le pertenecían éxitos como Call of Duty o Guitar Hero se interesó por el WoW de Blizzard. Activision quería comprar los derechos de este MMO tan exitoso, y le ofreció a la propietaria de Blizzard, Vivendi, un trato.

Vivendi Games en cambio vio más interesante seguir manteniendo el WoW, y le ofreció a Activision fusionar ambas compañías. Es así como en 2008 se funda Activision Blizzard, una empresa que juntaría los mejores juegos de ambas desarrolladoras.

Su objetivo era hacer que tanto Activision como Blizzard Entertainment siguieran siendo autónomas y se enfocaran en los videojuegos en los que eran expertos. Sin embargo, también se beneficiarían de compartir los recursos de una empresa más grande, y de una visión compartida para dominar la industria de los videojuegos.

Activision Blizzard seguiría creciendo y adquiriendo a otras empresas. En 2015, compraría a King, el creador de la saga Candy Crush por 5900 millones de $, penetrando de lleno en el sector de los videojuegos móviles.

Ese mismo año anunciaría el lanzamiento de su estudio cinematográfico para así producir películas de sus videojuegos más exitosos. Activision Blizzard podía aprovechar los derechos de sus marcas mucho más allá del mundo gaming, y crear series, películas o incluso novelas de estas.

La empresa también compraría un estudio de televisión para alojar eventos e-sports de sus videojuegos, surfeando así la tendencia que tanta gente ha estado trayendo en los últimos años. Y por supuesto, estos eventos tendrían tiendas de merchandising para que sus fans pudieran comprar peluches o posters de sus personajes favoritos.

Y sí, sabes que lo estás pensando, ¿qué pasó con el WoW?

Resulta que en 2016, Blizzard cerró uno de los últimos servidores privados en los que los jugadores podían jugar al WoW en su versión antigua. Esto causó cierta controversia entre la comunidad, pero la empresa en principio no iba a cambiar su decisión.

Fue entonces en 2019 cuando Blizzard sorprendió a todo el mundo lanzando el WoW Classic, viendo que era algo que la comunidad no dejaba de demandar. Había muchos jugadores deseando vivir la nostalgia de juegos antiguos antes que versiones nuevas. La gente estaba pidiendo volver a 2004, y la compañía simplemente se lo vendió.

A día de hoy, Blizzard sigue innovando y mejorando los videojuegos que le han llevado al éxito. No es de extrañar que desde que se fusionó con Activision se haya convertido en una de las mayores empresas de su industria. ¿Su secreto? Escuchar a su comunidad, y darles exactamente lo que piden, mejorándolo al mismo tiempo.


Lecciones principales:

1. Conoce tu propia industria: los fundadores de Blizzard empezaron ayudando a otras empresas a distribuir sus videojuegos durante 2 años, ya que necesitaban conocer más de la industria antes de crear los suyos. Ya sea trabajando en otras empresas o teniendo un mentor, conocer el sector donde nos metemos es fundamental para detectar problemas, solventarlos y tener éxito.

2. Lanza un producto mínimo viable: Blizzard no destinaba sus recursos a la creación de muchas de sus nuevas franquicias de videojuegos, sino que delegaba la tarea a otras desarrolladoras para que lanzaran esa primera versión, y luego comprarlas si tenían éxito. Piensa en tu empresa cómo puedes lanzar esas primeras versiones de tu producto al mercado, y luego mejorarlas con el tiempo según lo que te diga.

3. Pregunta y escucha a tus clientes: los mayores problemas de Blizzard vinieron por no escuchar cuando debía a sus usuarios, pero al mismo tiempo supo transformar su feedback en oportunidades como cuando lanzó el WoW Classic. Nuestros clientes no dejan de ser las personas que nos compran y nos informan de lo que quieren, y hemos de escucharles para venderles productos que deseen.



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