¿Sabías que la franquicia cinematográfica de Star Wars ha ganado 6 veces más dinero con el merchandising que vendiendo entradas? Antes de estrenar la tercera trilogía, con la promoción comercial obtuvieron 20.000 millones de dólares por tan solo 3.000 recaudados en taquilla.

¿Te gustaría descubrir como una serie de películas puede seguir siendo tan rentable casi 50 años después del estreno?

Hace mucho tiempo, en unos estudios cinematográficos de Hollywood muy, muy lejanos, un guion revolucionario de ciencia ficción era rechazado una y otra vez. Esa historia de fantasía espacial pertenecía al puño y letra de un joven George Lucas, un cineasta con un prometedor futuro por delante.

Tras haber creado tanto una empresa para desarrollar los efectos especiales que exigía el argumento como otra firma con el fin de mezclar y editar los sonidos del largometraje, George Lucas no se podía creer que ningún estudio de cine confiara en él para llevar a la gran pantalla Star Wars.

Y si te lo paras a pensar, no era de extrañar. Pese a haber logrado algún que otro éxito, Lucas no era ni de lejos la leyenda cinematográfica que es hoy en día. Además, proponía un cambio radical en el género de la ciencia ficción. No solo pretendía revolucionar el nivel visual y auditivo sino que también pretendía hacer llegar su relato a un público mucho más joven.

Finalmente, tras varias negociaciones con Twentieth Century Fox, la productora le dio una oportunidad.

Sin embargo la Fox no confiaba mucho en la película, ya que cedió el 40% de las ganancias en taquilla y todos los derechos de merchandising al director a cambio de reducirle el sueldo, una cosa inédita en el mundo del cine por aquel entonces.

Como veras más adelante, esa decisión benefició enormemente al joven cineasta.

El producto que en un principio tenía que ser materializado como una única película terminó transformándose en dos trilogías. Debido al vasto universo que consiguió desplegar George Lucas era imposible resumir toda la trama en una sola película.

Por lo tanto, con un proyecto en marcha de tales dimensiones se optó por hacer un total de 6 películas, y no solo eso, sino que también se eligió empezar por el episodio 4, es decir, por la segunda mitad de la saga. Así, a la vez que se escondían secretos y se mantenían muchos de los misterios de la franquicia, también se daba tiempo a la compañía que se encargaba de perfeccionar los efectos especiales, porque los primeros 3 capítulos serian más complicados de realizar.

El estreno de la primera película de Star Wars en el año 1977 fue todo un éxito ya que consiguió multiplicar por 70 el dinero recaudado en taquilla respecto a su presupuesto. En realidad, los espectadores no daban crédito a lo que veían en la gran pantalla. La obra contó con unos efectos especiales fuera de lo común y con una historia trepidante que convirtieron la película en la más vista del año.

Los dos siguientes episodios convirtieron el éxito de Star Wars en un fenómeno de masas mundial. De hecho, la obra maestra de George Lucas cambió el rumbo del cine ya que si en los 70 generalmente se apostaba por largometrajes basados en géneros políticos, los 80 dieron el pistoletazo de salida al entretenimiento y la ciencia ficción.

Y la primera trilogía no solo triunfó dentro del cine sino que también lo hizo fuera. El universo que las películas habían creado era tan rico que tanto los juguetes como los disfraces de la franquicia se vendían como churros.

Los beneficios del merchandising

Es preciso señalar que a partir del quinto episodio, El Imperio Contraataca, los beneficios del merchandising superarían con cada nueva entrega a los generados por la venta de entradas.

Por esa razón, como el director disponía de todos los derechos de la promoción comercial, no le hizo falta pedir dinero prestado para rodar la segunda trilogía de la franquicia 16 años después.

Con un presupuesto 5 veces superior a la primera saga se rodaron los episodios 1, 2 y 3 de la segunda. Como no podía ser de otra manera, fueron todo un éxito en taquilla donde cabe resaltar el impacto de la primera entrega, La Amenaza Fantasma, que consiguió recaudar más de 1.000 millones de dólares.

Estos grandes resultados solo se pueden explicar entendiendo Star Wars como una saga familiar ya que los jóvenes que disfrutaron de las primeras entregas a finales de los 70, en los 2000, más de una década y media después, acudían la cita pero ahora llevaban a sus hijos con ellos.

Finalmente, en el año 2005 cuando estaba a punto de estrenarse el último episodio de la segunda trilogía, La Venganza de los Sith, George Lucas puso punto final a esa fantástica historia de fantasía.

Imagino que ahora te estarás preguntado: “Entonces, ¿cómo puede ser que estas navidades se vaya a estrenar el último episodio de la tercera saga?”. Verás, todo esto tiene una explicación.

Pocos años después del final de Star Wars, Marvel Studios estrenó Ironman poniendo así en marcha el universo cinematográfico que los llevaría a lo más alto. Los estudios pretendían tejer una red de películas que se conectaran entre ellas, es decir, que el final de una obra te llevase al principio de la siguiente. En otras palabras, entendían que de ese modo sus clientes estarían más familiarizados con el producto y teniendo una leve idea de los personajes participarían en las próximas entregas les resultaría más fácil consumir el producto, es decir, acudir al cine. Como consecuencia de esa ambiciosa estrategia, hoy en día Marvel es la franquicia más rentable de toda la historia.

Por ejemplo, el gran poder de convocatoria que tienen las sagas en los cines se vio reflejado en la ranquin de películas más taquilleras del 2018, donde salta a la vista que entre las 10 películas más taquilleras del año tan solo una no era una expansión de una marca conocida anteriormente.

Disney y Lucas Films

Por lo tanto, a causa del gran triunfo del universo Marvel y teniendo en cuenta que las películas de Star Wars eran conocidas por todo el mundo, en el año 2012 Disney compró Lucas Films y con ello los derechos de la franquicia espacial por el valor de 4.000 millones de dólares.

De ahí que Disney empezara otra saga pocos años después con el episodio 7, El Despertar de la Fuerza, que terminará a finales del 2019 con la última película de la tercera saga, El ascenso de Skywalker.

No obstante, puedes estar seguro de que esta última tampoco será la obra que pondrá punto y final a esa historia espacial sino que más bien será un punto y seguido. De hecho, ya está confirmada otra trilogía más de películas para el 2022. Además, si eres fan de Star Wars puedes estar tranquilo porque encima se están preparando 6 episodios más en forma de spin off para Disney Plus, la plataforma de streaming de Disney.

Seguramente no te sorprendan estas dos nuevas producciones teniendo en cuenta el sinfín de series anteriormente realizadas en televisión, los juegos de mesa de la saga, sus videojuegos, los juguetes, disfraces, conciertos e incluso parques de atracciones de la franquicia. Sin embargo, gracias al nuevo modelo de negocio al que se ha orientado la compañía todo apunta a que la galaxia de Star Wars, ya sea por su vasto universo o por ser la nueva gallina de los huevos de oro de Disney, está lejos de tocar a su fin.



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