20 de julio de 2023 · 2 min de lectura
💊 Airbnb de nómadas digitales
Ver más allá de lo obvio
Conoce a Dave Williams, un emprendedor que lleva más de 25 años creando y vendiendo empresas…
Por millones de dólares.
También es co-fundador de NomadX.
Una plataforma para nómadas digitales.

Dave y su esposa Jen
Lo más interesante es que la creó en 2016, cuando era una tendencia apenas conocida.
¿Y cómo se dio cuenta?
Pues después de vender hasta su casa y viajar por el mundo con su esposa…
Observó que había un grupo de profesionales con una necesidad específica: alojamiento económico, fácil, seguro y con Wi-Fi de alta velocidad.
Y no solo vio una oportunidad, sino que fue visionario.
Entendió y creó el ecosistema que ayudaría a una nueva generación a tener las mejores experiencias.
Ya que, quien emprende y viaja, generalmente lo hace de manera solitaria.
Por eso su plataforma ofrece una comunidad, networking y eventos.
En este momento solo está presente en 4 ciudades de Portugal y 1 en Brasil, con miles de opciones.
Y para que te hagas una idea de lo rentable que es…
La sede de Madeira, Portugal, reportó ingresos por $33 millones USD en su primer año.
Con una demanda que crece a más del doble de manera anual.
Pero entremos en el negocio…
Inspiración en lo existente, mejora y adaptación

Excursión de la comunidad en Madeira
Dave estudió a la competencia, como Airbnb, y copió la idea de espacios compartidos.
Porque así le permitiría mantener los precios entre $250 y $850 USD por mes.
Además, los usuarios podían crear relaciones con sus compañeros de apartamento.
Sin embargo, también necesitaba alojamientos diferentes.
Por eso, creó acuerdos con propietarios de edificios para adaptarlos a la oferta de NomadX.
Enfoque en un nicho para ser el mejor

Algunas de las ciudades donde está NomadX
Dave quería que cada usuario pudiera vivir realmente todo lo que una ciudad tiene por ofrecer.
Adentrarse en la cultura.
Para eso tenía que ser experto en ella y como no podía ser experto en todo, empezó por centrarse en Portugal.
Esto le permitió, entre otras cosas:
Simplificar procesos.
Optimizar la inversión en estrategias digitales, porque orientaba sus esfuerzos a un grupo muy definido.
Aprender “en pequeño” para replicar después en grande.
Planificación y control
Parte de su éxito es gracias a entender sus objetivos de corto y largo plazo.
Los revisa de manera continua para entender si está en el camino correcto o si debe ajustarse.
De hecho, evita la inversión externa para actuar con mayor rapidez.
Si tuviera inversores a quienes dar cuentas, no podría.
Conclusión: No tienes que inventar la rueda para ser exitoso. Puedes analizar una tendencia, observar con atención y encontrar un espacio. Basarte en un modelo de negocio que ya funciona y darle la vuelta para atender las necesidades de un grupo distinto.


