September 18, 2024 · 2 min read
Ayer me levanté y me di cuenta de que tengo 34 años.
Ayer me levanté y me di cuenta de que tengo 34 años.
Hace dos días tenía 27 años y acababa de mudarme a Andorra.
¿Qué ha pasado? ¿Por qué el tiempo va tan rápido? ¿Existe el botón de pausa?
Que sí, que todavía soy muy joven... pero a este ritmo, me planto en 60 en un abrir y cerrar de ojos.
Y algo curioso es que tengo etapas de mi vida en las que el tiempo me ha pasado más lento y otras en las que el tiempo ha volado.
Cuando me aposento en un lugar y hago lo mismo todo el tiempo, la vida pasa muy rápido.
Pero supongo que madurar va de eso, ¿no? Asentarse, tener estabilidad y esas cosas.
Pero el precio a pagar es muy caro: el tiempo vuela.
Para combatir esta crisis temporal, antes me iba de aventura, cambiaba drásticamente mi vida.
Lo veía como nuevos capítulos en mi vida.
Aprovechaba estos cambios para aprender cosas nuevas.
En una etapa me volví loco con el desarrollo personal.
En otra, me obsesioné con el marketing digital.
En la última etapa, me enamoré de los negocios online.
Aprender cosas nuevas también es otra forma de frenar esa sensación del paso del tiempo.
Seguramente por eso estoy tan adicto a aprender; quizás sea mi miedo al paso del tiempo.
Sea por lo que sea, esa adicción a aprender es lo que me ha llevado a donde estoy.
Rico, feliz y enamorado.
Y sin tener un equipo de 100 personas a mi cargo.
En mi equipo somos pocos, motivados y bien pagados.
Qué gusto poder vivir en la época de internet, donde se puede ganar dinero sin tener decenas de trabajadores a tu cargo.
Cuando hablo con empresarios de la vieja escuela todos tienen historias de horror con empleados.
Suele ser el denominador común de la perdida de pelo y las matas de pelo blanco.
¡Vivan los Negocios Online!
Esta filosofía de montar proyectos rentables con poco personal la vas a ver impregnada en mi curso "Habilidades Digitales".
Te recuerdo que aún puedes apuntarte; cerramos la segunda edición este domingo.
Puedes ver más información (y lo que cuesta) aquí.
Y no dejes de viajar, aprender y vivir, que mañana te levantarás con 10 años más y te pillará una crisis existencial como la que me ha pillado a mí.
Un abrazo,
Euge

