¿Te has preguntado alguna vez por qué quiebran las empresas? Muchos emprendedores hablan sobre cómo empezar compañías, pero pocos dicen por qué y cómo evitar que una empresa quiebre.

Forever 21 ha sido una marca que ha vendido ropa durante más de 30 años, y ahora se ha declarado en bancarrota. Sin embargo, quizás este no sea el final de la empresa. ¿Te gustaría conocer su historia y por qué puede que la quiebra no acabe con Forever 21?

¿Cómo empezó Forever 21?

Corría el año 1981 cuando una pareja de Corea del Sur aterrizaba en Estados Unidos, huyendo de la dictadura militar que había estado en el país hasta entonces. Do Won y Jin Sook habían llegado a una tierra desconocida sin dinero, sin titulación universitaria y sin saber hablar inglés. Pero tenían la esperanza de encontrar nuevas oportunidades allí.

Además de su esposa, Won había venido a Los Ángeles con sus padres, y sabía que no debía perder el tiempo si quería sobrevivir. Su objetivo era sustentar a su familia, y debía encontrar un trabajo lo antes posible.

Dos días después de aterrizar su avión, Won ya estaba trabajando en una cafetería, lavando platos y preparando desayunos. Apenas ganaba 3$ a la hora, insuficiente para mantener a su familia, con lo que tuvo que encontrar un segundo trabajo en una gasolinera. Su esposa trabajaría en una peluquería, y ambos tendrían que hacer largas jornadas para llegar a fin de mes.

Un día, mientras Won echaba gasolina en la estación, le preguntó curioso a un hombre que venía con un coche lujoso a qué se dedicaba. El hombre le comentó que trabajaba en la industria de la moda, y el surcoreano se quedó con aquel dato. Más adelante, seguiría preguntando a las personas que venían con los mejores coches a la gasolinera, y se dio cuenta de que la mayoría le respondían lo mismo.

Won sentía que había una gran oportunidad de montar un negocio en la industria de la moda, pero tenía dos problemas; ni tenía suficiente dinero ni los conocimientos necesarios de ese sector. Tras meditarlo con su esposa se dio cuenta de una forma de solucionar ambos inconvenientes. Won iba a trabajar para una empresa de ropa, y a ahorrar dinero mientras aprendía sobre el sector.

Es así como el joven encontró empleo en una tienda de su zona, y empezó a formarse en una industria completamente nueva para él. Won trabajaba duramente sin dejar de mostrarse curioso y hacerle preguntas a su jefe sobre el negocio. Su superior acabó por tomarle cariño, y le enseñó todo lo que sabía sobre la industria de la moda.

Tras 3 años trabajando, Won y su esposa habían conseguido ahorrar 11 000$, suficiente para empezar su negocio. El hombre ya sentía que conocía lo suficiente para lanzarse a emprender, y en 1984 fundarían su primera tienda de ropa, llamada Fashion 21.

La estrategia que la pareja iba a seguir para hacer crecer su tienda iba tener 2 fases. Durante la primera, Fashion21 se dirigiría a las comunidades coreanas que se habían instalado en Estados Unidos. Su foco iba a estar en las mujeres que echaban de menos las prendas típicas de su tierra natal, y más adelante ya se preocuparían de expandirse a los hombres y a otro tipo de ropa.

Fue así como la tienda fue ganando popularidad al centrarse en un grupo tan reducido de personas. Cada vez más gente fue conociendo a la pareja que traía prendas originales, y a un precio sorprendentemente bajo. La tienda acabó cambiando su nombre a Forever 21, y tras pocos meses empezaron con la segunda fase del plan.

Verás, mientras trabajaba para otra empresa de ropa, Won se dio cuenta de cómo su jefe y otras tiendas conseguían las prendas. La mayoría de las tiendas de ropa no fabricaban ellas mismas lo que vendían, sino que compraban las prendas a unos distribuidores encargados de repartirlas entre ellas.

¿Cómo consiguió abaratar costes?

Estos distribuidores a su vez conseguían las prendas de un mayorista, que era quien fabricaba la ropa en primer lugar. Won pensó que este sistema con un intermediario era ineficiente y que además subía los costes de conseguir cada prenda, ¿y si en vez de eso se la compraba directamente a los fabricantes?

Won empezó a hablar con quienes producían la ropa gracias a los contactos que había hecho mientras era un empleado. Estos fabricantes no tenían ningún problema en venderle la ropa directamente a Forever 21, pero solo lo harían si hacía pedidos lo suficientemente grandes, o a ellos no les saldría rentable.

Fue por esta razón que Forever 21 empezó a pedir prendas en masa, con el objetivo de abaratar todo lo posible sus costes y poner precios bajos. La empresa además podría beneficiarse de las economías de escala. Cuanta más ropa pidiese más barato le saldría comprarla, ya que al fabricante le costaría menos tiempo y dinero producirla con la misma máquina.

Forever 21 empezó a vender ropa a un precio muy bajo gracias a esta estrategia, y mucha gente se vio interesada en adquirir sus prendas. Tanto fue su éxito que en su primer año consiguieron ganar 700 000$ en ventas, mientras que el anterior jefe de Won apenas hacía 30 000$ en el mismo tiempo.

Sin embargo, esta estrategia también obligaba a la pareja a tener que vender sus prendas lo antes posible, más teniendo en cuenta que se dedicaban a la moda rápida. Forever 21 necesitaba mucho espacio para pedir tanta ropa de golpe, y es por ello que empezó a crear tiendas cada vez más grandes y a una velocidad mayor.

La expansión tan agresiva de la empresa derivó a la creación de otras submarcas para vender otro tipo de ropa. XXI Forever se centraría en la costura de alta gama, mientras que Heritage 1981 lo haría con la ropa vintage. De esta forma, Forever 21 podía jugar con distintos precios y dirigirse a diferentes personas, mientras su marca principal seguía con la reputación de ser asequible y con las últimas tendencias de moda.

La empresa fue creciendo hasta el punto de tener más de 600 tiendas y 30 000 empleados en 2015, permaneciendo bajo el control de la familia que la fundó. En su mejor época llegaron a alcanzar los 4400 millones de $ en ventas, y la pareja surcoreana llegó a entrar en la lista Forbes de las 400 personas más ricas de Estados Unidos.

Del éxito a la posible desaparición

Sin embargo, la misma estrategia que llevó al éxito a Forever 21 fue la que le hizo caer en la quiebra. Resulta que la empresa se encontraba en el sector de la moda rápida, vendiendo prendas específicas por tiempo limitado para incentivar las ventas. Forever 21 tenía que estar al tanto de las nuevas tendencias, y podía llegar a incluir hasta 400 nuevos diseños a diario.

El problema era que las economías de escala y la moda rápida no se llevaban muy bien. Tantos tipos de diseños diferentes, que además solo se vendían por tiempo limitado, provocaban que Forever 21 tuviera dificultades a la hora de hacer pedidos a los fabricantes. En muchas ocasiones la empresa pedía más prendas de las necesarias para abaratar los costes, y muchas de ellas acaban por quedarse sin vender.

Con el tiempo, Forever 21 fue acumulando demasiadas prendas que pasaban de moda. La empresa se veía obligada a abrir nuevas tiendas constantemente para poder poner allí los sobrantes de sus prendas, esperando que en esa zona la gente la percibiera como tendencia. Sin embargo, más tiendas implicaban también más costes para Forever 21, y a largo plazo esto acabó convirtiéndose en un círculo vicioso que la estaba destruyendo.

A esto había que añadirle que la competencia de los comercios de ropa en internet se estaba volviendo más dura, y cada vez más gente prefería comprar sus prendas desde su ordenador que pasarse por una tienda física. Para 2016 Forever 21 empezaba a pagarle tarde a sus proveedores, y la empresa comenzó a endeudarse para seguir a flote.

Las cosas estaban yendo mal para la compañía, y las demandas que recibía de otros diseñadores acusándole de copiar sus prendas no ayudaban en nada. La propia Arianna Grande llegó a demandar a la empresa por 10 millones de $, debido a la venta de un modelo muy parecido al que llevaba en uno de sus últimos videoclips.

Septiembre de 2019 fue el punto en el que la empresa tocó fondo. Forever 21 llevaba una deuda acumulada de 500 millones de $, y se veía incapaz de pagarla. La única alternativa que le quedaba era declararse en bancarrota y admitir que no podía hacer frente a los pagos. Sin embargo, contrario a lo que mucha gente piensa, la quiebra no tiene por qué significar el final de una compañía.

Resulta que técnicamente no se puede hablar de un solo tipo de quiebra, sino que a grandes rasgos existen dos. El primero de ellos se basa en cerrar por completo un negocio, con el objetivo de proteger a los directivos de tener que pagar las deudas que la compañía no podía aguantar. Este es el tipo de bancarrota que la mayoría de gente conoce.

Sin embargo, existe un segundo tipo de quiebra menos radical que el primero. Este se basa en suspender temporalmente las obligaciones de pago de deudas mientras la compañía se reorganiza, y esta es la quiebra en la que ha entrado Forever 21.

Esta bancarrota permite aliviar la carga financiera de un negocio, y estructurarse para volver a ser rentable al emerger de la bancarrota. Los prestadores del dinero forman un comité que supervisa cómo se está reorganizando la compañía, accediendo a recuperar solo un % del dinero durante ese tiempo o pausar el repago.

¿Cuál es el futuro de Forever 21?

Después de todo, a estos no les queda otra opción que perdonar las deudas temporalmente, ya que la alternativa es perder ese dinero en un cierre definitivo de la empresa. Este proceso no deja de ser una apuesta, pero si sale bien puede significar recuperar su dinero en el futuro o incluso multiplicarlo.

Forever 21 se encuentra cerrando muchas de sus tiendas físicas en este proceso de reorganización, liquidando la mayoría que tiene a nivel internacional y quedándose con las estadounidenses hasta final de 2020. Lo más probable es que la empresa cambie su estrategia en dirección al mundo online, y trate de volver de la quiebra más fuerte que antes.

Desde luego, Forever 21 ha sido una empresa que ha tratado de hacerse con su industria, llegando a la mayor cantidad de gente posible con sus precios bajos. Quién sabe si la compañía será capaz de salir de la bancarrota, pero si algo está claro es que sus fundadores harán todo lo que puedan para que este no sea el final de Forever 21.


Lecciones principales:

1. Trabajar antes de emprender: cuando llegó a Estados Unidos, Won no sabía nada sobre el sector de la moda, y estuvo trabajando durante 3 años para otra tienda de ropa antes de empezar la suya. Puede ser interesante que antes de emprender trabajemos para otras personas en el mismo sector donde queremos montar un negocio para adquirir conocimientos.

2. Comienza por un nicho de mercado: Forever 21 no empezó dirigiéndose a todo tipo de personas, sino que se centró al principio en las mujeres de las comunidades coreanas de Estados Unidos. En nuestros negocios puede funcionar mejor empezar por un grupo reducido de personas que conecte con nosotros y nos ayuden a expandirnos a otros grupos.

3. Cuidado con la deuda: la deuda no deja de ser una herramienta que puede utilizarse bien para crecer o puede meternos en problemas, como lo ocurrió a Forever 21 por la insostenibilidad de su estrategia. Cuando nos endeudemos hemos de pensar por qué lo estamos haciendo, y si ese dinero nos ayudará a crecer y si seremos capaces de devolverlo.



ACCEDE AL CURSO: AQUÍ

Sigue a EmprendeAprendiendo en su Instagram de @emprendeaprendiendo

Datos curiosos sobre empresas y emprendedores en nuestro instagram de @emprendeaprendiendo

Más blogs AQUÍ