¿Te has preguntado cómo sería la educación si no existieran las universidades? Cada vez más personas empiezan a ver que el sistema educativo tiene sus defectos, y esta es una tendencia que cada vez más empresas aprovechan.

Udemy es una de las compañías más reconocidas de la educación por Internet, habiendo juntado ya a millones de profesores y alumnos de todo el mundo. Sin embargo, en sus inicios nadie confiaba en ellos, ¿cómo lograron el éxito que tienen ahora?

¿Cómo nació la idea de Udemy?

La historia de Udemy comienza con Eren Bali, un joven de una pequeña aldea de Turquía algo peculiar. Desde pequeño, Eren se había visto interesado en actividades como las matemáticas y el ajedrez, pero pronto vio que no podía seguir mejorando sus habilidades.

En aquel lugar el aprendizaje no era algo que estuviera al acceso de todos, y necesitaba caminar muchos kilómetros antes de encontrar el primer centro donde poder aprender algo. La falta de recursos y lugares de enseñanza eran evidentes, pero pronto algo cambiaría por completo la vida de Eren.

Resulta que a comienzos de su adolescencia sus padres compraron un ordenador y acceso a Internet en su casa, lo que le permitió a Eren acceder a una cantidad de información y aprendizaje del que nunca antes había sido capaz.

El joven empezó a mejorar sus habilidades en matemáticas y a aprender sobre el mundo del software y la programación, dándose cuenta del enorme poder de Internet.

Fue entonces, en ese instante, cuando Eren imaginó un futuro donde cualquier persona, sin importar su ubicación ni el momento, pudiera aprender de profesores de calidad. Una plataforma en la que cualquiera que quisiera compartir y recibir conocimiento pudiera hacerlo.

Eren creció y empezó a estudiar en la universidad todo lo relacionado con los ordenadores y la programación. Cuando ya estaba acabando la carrera trabajó para varias compañías tecnológicas y fundó su propia empresa, llegando a crear un servicio de citas online.

Sin embargo, la idea que había tenido años atrás de llevar la educación a todas las partes del mundo seguía en su mente, y Eren decidió dar el salto en 2007 y lanzar Udemy en Turquía. Y a pesar de la confianza que tenía en ella, la plataforma fue un fracaso.

El emprendedor pronto se dio cuenta de que Turquía no era el lugar adecuado para lanzar Udemy. Para hacer crecer un proyecto como aquel iba a necesitar de una gran cantidad de influencers que lo promocionaran y de expertos que enseñaran, los cuales no iba a encontrar en su país.

Es así como en 2009 Eren decide mudarse a Sillicon Valley, un lugar que veía mucho más apropiado para lanzar Udemy. Fue allí, junto a sus compañeros Gagan Biyani y Oktay Caglar, donde decidieron alquilar una casa, y esforzarse en la creación de Udemy en el mismo salón donde trabajaban y vivían.

Problemas para encontrar financiación

Los 3 emprendedores empezaron entonces a moverse por la zona y picar las puertas de posibles inversores. Udemy iba a necesitar mucho dinero para poder pagar a los profesores de las decenas de cursos que querían crear, además de toda la promoción de la plataforma. ¿Y sabes qué? Ningún inversor confió en ellos.

Eren y sus socios fueron rechazados hasta 30 veces por los inversores de Sillicon Valley, los cuales les explicaban que su idea no tenía futuro. ¿Quién iba a pagar por cursos en Internet de personas que no conocían? ¿Para qué iban a sustituir las universidades por formaciones que no les iban a asegurar un trabajo?

Los emprendedores entraron entonces en un momento de crisis, y se plantearon si de verdad su idea era tan buena como creían. Después de meses en un lugar donde no sentían que encajaran y tras la poca aceptación de su proyecto, pensaron en si lo mejor era volver a sus antiguos trabajos y olvidar la idea.

Fue entonces, mientras comían en una cafetería, cuando uno de los mentores que habían conocido se acercó y les comentó algo que les sorprendió. El hombre les explicó que las estrategias escalables que utilizaban las grandes empresas tecnológicas para crecer no suelen funcionar en startups, ya que necesitan una estructura previa.

El SEO por ejemplo se veía muy potenciado cuando ya existía una marca reconocida y la web recibía muchos enlaces externos, y los anuncios de pago necesitaban de bastante capital para que el crecimiento fuera grande.

El mentor les dijo que se fijaran en casos como AirBnB, que para crecer había utilizado estrategias muy poco escalables como ir puerta por puerta de los primeros propietarios de las casas, haciendo las fotos por ellos para darles una experiencia increíble.

Eren y sus socios se dieron cuenta de que si querían ser el AirBnB de los cursos online debían hacer lo mismo, y ayudar directamente a los primeros profesores a crear sus cursos.

Los emprendedores decidieron entonces organizar un evento de emprendimiento dividido en 6 temáticas, e invitaron a un experto distinto para hablar de cada una. Estas charlas eran grabadas en vídeo y luego se editaban con apoyos visuales, para luego subirse a Udemy como los 6 primeros cursos de la plataforma.

Primeros cursos de pago

Estos primeros cursos iban a ser gratuitos para atraer al máximo número de personas, e hicieron tres eventos más para seguir llenando su plataforma de contenido. Pronto probaron a poner un par de estos cursos de pago para comprobar si la gente estaba dispuesta a dar dinero para formarse… y para su alegría así fue.

Udemy tenía los correos electrónicos de la gente que se había registrado para alguno de sus cursos gratuitos, y les enviaba newsletters promocionando otros cursos de la plataforma tanto sin coste como de pago.

En algunas de estas newsletters animaban a los alumnos a crear sus propios cursos de temas que consideraban que podrían enseñar a otros, y es así como Udemy empezó a contar con cursos que habían sido creados por otras personas independientes a sus fundadores.

En pocos meses la plataforma empezó a crecer en usuarios y a llenarse de cursos de temáticas que iban desde los negocios, al arte, la salud o los idiomas.

Con más de 1000 profesores, 2000 cursos creados y 10 000 estudiantes, Udemy ya contaba con números convincentes que enseñarles a potenciales inversores. Ahora veían que Udemy era algo real y no solo una idea en el aire, y decidieron invertir 1 millón de dólares en el proyecto para hacer despegar la plataforma.

Sin embargo, Udemy no dejaba de ser un marketplace que tenía que estar pendiente de ofrecer valor a dos partes. La plataforma era un intermediario que conectaba a personas que querían adquirir habilidades con profesores que querían enseñar y ganar ingresos, y si pretendía obtener beneficios en medio iba a tener que contentar a ambos.

La estrategia de Udemy

Fue así como Udemy diseñó un sistema de incentivos para mantener motivados a los profesores y que crearan cursos de calidad para sus usuarios.

Por norma general, la plataforma se quedaría con el 50% de las ventas de un curso cuando el alumno lo encontrara en el buscador de Udemy, y con un 75% del dinero si la plataforma pagaba por atraerlo. Sin embargo, si el profesor atraía a un alumno de fuera de la plataforma podría quedarse con prácticamente todo el dinero de la venta.

La lógica detrás de este último punto era incentivar a los profesores para que atrajeran a personas de sus propias redes sociales a la plataforma, dejando Udemy que se quedaran todo el dinero.

Sin embargo, Udemy sabía que estaba ganando usuarios gratuitos, que se convertirían en clientes de otros cursos que no había tenido que gastar dinero por adquirir.

Y es que las ventajas de Udemy para los alumnos eran muy atrayentes.

Estos podían aprender de una gran variedad de temas en cualquier lugar, momento y en más de 60 idiomas. Además, la plataforma solía tener cursos muy baratos gracias a sus fuertes rebajas, junto a la seguridad de un soporte al cliente y devolución garantizada de los cursos en los primeros 30 días.

Para los profesores, Udemy ofrecía una gran base de potenciales clientes, además de la despreocupación por el marketing de sus cursos y de tener que programar una web. Todo esto explica que la plataforma acabara creciendo a un gran ritmo con los años. Pero no todo en Udemy es tan bonito como parece.

A pesar de sus esfuerzos por incentivar a los profesores la plataforma no ha podido evitar las críticas y el descontento de muchos.

En un marketplace el equilibrio entre los vendedores y compradores es fundamental, y si alguno se excede puede haber problemas. En el caso de Udemy, la entrada de tantos profesores a su plataforma ha hecho crecer la competencia en cursos de la misma temática, y que muchos instructores creen cursos que nadie compra.

Por otro lado, los profesores carecen de control sobre sus cursos, ya que Udemy puede modificar sus precios y poner contenido de 200$ a precios tan bajos como 10$.

Y si a esto le añadimos que a muchos instructores les disgusta el porcentaje tan alto de ingresos que Udemy se suele quedar, y que los clientes no son en realidad suyos sino de la plataforma, esto ha provocado que las quejas de los profesores no hayan hecho más que aumentar.

¿Cuál es el futuro de la educación online?

En 2015 Udemy también tuvo una controversia por publicar y sacar beneficio de cursos que habían sido pirateados en su propia plataforma, y tuvo que pedir disculpas multiplicando sus esfuerzos por luchar contra la piratería.

Sumado esto también a la creciente competencia de otras plataformas de aprendizaje como podrían ser Skillshare, Udacity o Lynda, está claro que Udemy aún debe superar retos para seguir prosperando.

En la actualidad, Udemy está centrándose en mejorar su plataforma, analizando qué hace funcionar un curso sobre otro y qué interesa a la gente. De esta forma pretende recomendar el contenido que exactamente necesitan sus alumnos, mejorando la forma de enseñar gracias a la inteligencia artificial.

Udemy también se está enfocando en atraer a más clientes corporativos, y sumarlos a los más de 40 millones de estudiantes y 50 000 instructores que la plataforma tiene a día de hoy. No es de extrañar que el proyecto ya haya recibido más de 170 millones de dólares en financiación, cuando hacía unos años nadie confiaba en ellos.

Ahora son cursos en vídeo, pero quién sabe lo que la plataforma podrá hacer en el futuro.

Desde luego, Udemy ha revolucionado la forma que tenemos de aprender, permitiendo a profesores enseñar a personas que probablemente nunca hubieran conocido en la vida real.

La plataforma tiene todavía retos importantes que superar, pero luchará para cumplir con su visión de crear un mundo donde cualquier alumno pueda encontrar el profesor adecuado que cambie su vida.


Lecciones principales:

1. Ten perseverancia inteligente: parte del éxito de Udemy fue la perseverancia que sus fundadores tuvieron en la idea tras sus fracasos, pero una perseverancia inteligente en la que probaban nuevas estrategias.

Darnos de bruces contra la misma pared no tiene sentido, pero pararnos a reflexionar y ver si tenemos que retroceder para buscar nuevas herramientas puede ser interesante para hacernos avanzar.

2. Los inversores no invierten en ideas: Udemy tuvo muchos problemas al principio para conseguir financiación ya que era solo una idea, no tenía ninguna garantía de funcionar. No fue hasta que sus fundadores trajeron números a los inversores y mostraron que el proyecto era real que los inversores confiaron en poner su dinero y acelerarlo.

3. Adquirir un cliente es más caro que mantenerlo: una de las razones por las que Udemy incentiva a los profesores dándoles todo el dinero de ventas con gente que atraigan desde fuera es que en el proceso gana usuarios gratis, a los que podrá vender más cursos.

Un cliente que ya ha probado nuestra empresa tiene más probabilidades de seguir comprando, y será mucho más barato que tratar de adquirir nuevas personas.




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